Para saber cuánto vendió, la mayoría de las tortillerías tiene que comprar algo que no quiere: una computadora.
Va en un rincón fijo de la trastienda, con su cable y su fuente de poder, donde no se moje ni se llene de harina. Y si se apaga, la tortillería no deja de vender: solo deja de saber cuánto vendió.
Maicero se construyó para que esa computadora ya no haga falta. No es una app que se le agregó después a un sistema pensado para computadora: se construyó al revés, con el celular como la caja completa desde el primer día.
Un celular haciendo el trabajo de una computadora
Eso significa cuatro cosas concretas, no una promesa de marketing:
- La báscula se conecta directo al celular. Pesa y el cobro se arma solo con ese peso: nadie anota un número a mano ni lo calcula de memoria.
- Cada cajero entra con su propio PIN, en el mismo aparato. Anular una venta o retirar efectivo son permisos que el dueño prende uno por uno, no vienen abiertos de fábrica.
- El corte de caja se calcula solo, con la misma fórmula siempre. Nadie sale a las 10 de la noche a sumar tickets con una calculadora.
- Si algo no se cobró, el sistema te avisa. No tienes que estar revisando ticket por ticket para saberlo.
500
tortillerías ya cobran así en México, hoy
Qué significa esto para tu tortillería
Si vendes únicamente en mostrador, no necesitas ni comprar ni mantener una computadora para saber cuánto vendiste hoy. El plan Punto de Venta cuesta $3,499 al año, equivalente a $292 al mes, pago único anual.
Y si tu tortillería ya reparte, el mismo celular que cobra en el mostrador es el que ve la ruta del día completo, sin agregar ningún aparato nuevo.
¿Quieres ver cómo se ve tu propia caja sin computadora?
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